La capilaroscopia es una técnica de diagnóstico no invasiva, simple y económica,  que permite la visualización de la microcirculación de distintas áreas de la superficie corporal, pero sin duda, los registros del pliegue periungueal (situado alrededor de la uña) son más fidedignos y comparables entre sí.

Debido a su accesibilidad, el estudio de la microcirculación cutánea ha despertado gran interés en las enfermedades reumáticas y enfermedades relacionadas con oclusión arterial periférica. De esta manera, la capilaroscopia muestra utilidad no solo en el área de reumatología sino también en el área de atención primaria. Al ser una técnica incruenta la capilaroscopia no tiene contraindicaciones, por lo que la podemos repetir con frecuencia y evaluar los cambios que se producen en el paciente en el transcurso del tiempo.

La disponibilidad del equipo en nuestro centro nos ha motivado a conocer la técnica y aplicarla a nuestros pacientes, siendo una herramienta más, en nuestra práctica clínica diaria.

Está indicada en pacientes con fenómeno de Raynaud, acrocianosis, livedo reticularis, úlceras digitales, engrosamiento digital, esclerodermia, enfermedad mixta del tejido conectivo, conectivopatías indiferenciadas y dermatomiositis. Además puede ser útil para valorar la microvasculatura en pacientes con diabetes mellitus, hipertensión arterial,  e insuficiencia venosa o arterial.